domingo, 28 de diciembre de 2008

Feliz año 2009

Try JibJab Sendables® eCards today!


¿No andaba en Bs. Aires?

Pluto, all ways surprising... El video lo consiguió Pato "Paparazzo" Bertoglia

martes, 3 de junio de 2008

Un buen deseo.



Hola a todos.
Dora Araya me mandó unas presentaciones muy interesantes y expresó interés en poder compartirlas por este tablón.
Lamentablemente sólo logré subir este, pero creo que vale la pena.
G.C.

martes, 6 de mayo de 2008

Hace unos días me encontré con mi amigo y compañero Cheno. Estaba con su Señora y conversamos unos minutos. Como siempre fue un hermoso y agradable paréntesis en el tráfago diario.
Me enteré de su reciente pérdida y envidié a su padre que partió sin mayores aspavientos.
Más tarde encontré un email suyo.
Lo he pensado mucho pero creo que vale la pena compartirlo.
Espero Cheno no te importe.
Un abrazo.
G.C.

"Avanzado el tiempo y ya patentes las pérdidas se hace cada vez más real lo que tenemos y más conmovedora la nostalgia.

León Cohen"




miércoles, 23 de abril de 2008

Salvado por postergación



De acuerdo a muy atendibles razones ya señaladas por Plutito, manager oficial, se posterga la reunión de Pizza Nostra del 24 abril, o sea mañana.

Simplemente como atenuante de la vana expectación creada, quiero señalar que nos libramos de estar tomados de la mano y mirándonos fijamente en la oscuridad mientras un data show proyectaba interminablemente Vincent.

Por si sueno críptico me permito transcribir un email del cuál , por razones de mínima prudencia, he eliminado toda referencia al remitente.

"Willy : la idea es que uno de ustedes , los más cibernéticos, ponga el mail de Vincent y lo mostremos en la reunión con un datashow .
Prometo no tomarte la mano,pero tu tienes que prometer que no me vas a mirar
todo el rato....
cariños
Anónimo"

Todavía tiemblo al pensar de la que me libré....
100

domingo, 20 de abril de 2008

Llegó email, por fin.

Ché queridas(os).
Este jueves 24 de abril en la Pizza Nostra de Providencia a las 20 : 30 horas y hasta las 22:30 horas se llevará a cabo la reunión preliminar para planear la reunión final de Octubre para celebrar...¿para celebrar que? hijitos por la shusha?

Pueden asistir todos los que quieran.

El consumo de cada quien es de costo de cada quien.

Un beso y un abrazo según género.

Pluto.
Productor Ejecutivo.

Já y jó.

O sea lleven plata pa' la cuenta.
100

viernes, 11 de abril de 2008

jueves, 3 de abril de 2008

Tokio blues.



Yo entonces tenía treinta y siete años y me encontraba a bordo de un Boeing 747. El gigantesco avión había iniciado el descenso atravesando unos espesos nubarrones y ahora se disponía a aterrizar en el aeropuerto de Hamburgo. La fría lluvia de noviembre teñía la tierra de gris y hacía que los mecánicos cubiertos con recios impermeables, las banderas que se erguían sobre los bajos edificios del aeropuerto, las vallas que anunciaban los BMW, todo, se asemejara al fondo de una melancólica pintura de la escuela flamenca.
¡Vaya! ¡Otra vez en Alemania!, pensé.
Tras completarse el aterrizaje, se apagaron las señales de "Prohibido fumar" y por los altavoces del techo comenzó a sonar una música ambiental. Era una interpretación ramplona de Norwegian Wood de los Beatles. La melodía me conmovió, como siempre. No. En realidad me turbó; me produjo una emoción mucho más violenta que de costumbre.
Para que no me estallara la cabeza, me encorvé, me cubrí la cara con las manos y permanecí inmóvil. Al poco se acercó a mí una azafata alemana y me preguntó si me encontraba mal. Le respondí que no, que se trataba de un ligero mareo.
-¿Seguro que está usted bien?
-Si, gracias - dije.
La azafata me sonrió y se fue. La música cambió a una melodía de Billy Joel. Alcé la cabeza, contemplé las nubes oscuras que cubrían el Mar del Norte, pensé en la infinidad de cosas que había perdido en el curso de mi vida. Pensé en el tiempo perdido, en las personas que habían muerto, en las que me habían abandonado, en los sentimientos que jamás volverían.
Seguí pensando en aquel prado hasta que el avión se detuvo y los pasajeros se desabrocharon los cinturones y comenzaron a sacar sus bolsas y chaquetas de los portaequipajes. Olí la hierba, sentí el viento en la piel, oí el canto de los pájaros. Corría el otoño de 1969, y yo estaba a punto de cumplir veinte años.
Volvió a acercarse la misma azafata de antes, que se sentó a mi lado y me preguntó si me encontraba mejor.
-Estoy bien, gracias. De pronto me he sentido triste. Es sólo eso - dije, y sonreí.
-También a mi me sucede a veces. Le comprendo muy bien -contestó ella. Irguió la cabeza, se levantó del asiento y me regaló una sonrisa resplandeciente-. Le deseo un buen viaje. Auf Wiedersehen!
Auf Wiedersehen! -repetí.



Me gusta mucho leer.
Desde que descubrí la magia de las letras y el resultado de sus ensamblajes no he parado.
Comencé con el silabario Hispano Americano y seguí con historietas y libros de cuentos. Pasé luego a novelas y enciclopedias.
Ha habido períodos de mi vida en los que he leído en forma casi obsesiva. Muchas noches se fueron extinguiendo mientras yo persistía en “ese último capítulo”.

Los párrafos precedentes son el inicio del último libro que estoy comenzando: Tokio Blues de Haraki Murakami. Señalo que es lo primero que voy a leer de él, pero he encontrado buenas opiniones y comentarios de su escritura.
Por lo demás ya hace mucho que acepto que es en las primeras líneas de un libro donde anticipo las posibilidades de disfrute que voy a encontrar más adelante. Y aunque se pueda considerar profecía auto cumplida, lo mantengo como válido. Y más aún de la máxima utilidad al hojear varios libros desconocidos con el fin de elegir sólo uno para llevarme a casa.
Y espero concuerden conmigo en que lo que acabamos de leer es muy sugerente de anticipo de buena lectura.
Espero entonces avanzar en el deleite solitario de esta lectura y recordar a mi vez que cosas hacía en el otoño de 1969.

100
PS: Simplemente como advertencia, esto es un experimento.